Se caracteriza por ser un sistema politico en el cual determinados Estados ceden parte de sus atribuciones de gobierno a organismos internacionales que afectan a más de una nación.
Tienen como objetivo es la internacionalización de la economía, la implantación de sistemas monetarios supranacionales, etc.
Otro de sus objetivos bien podría ser la regulación de las transacciones internacionales y la preservación de los derechos humanos, el medio ambiente y otros objetivos similares. La supranacionalidad se advierte especialmente en que las decisiones de los organismos no necesitan ser refrendadas por los Estados para entrar en vigor,



